Un color bien hecho debería aguantar entre seis y ocho semanas con el mismo brillo. Cuando se apaga antes, casi siempre es por lo que pasa en la ducha.
1. Espera 48 horas para el primer lavado
La cutícula del pelo tarda un par de días en cerrarse del todo. Lavar antes arrastra pigmento que todavía no se ha fijado.
2. Agua templada, nunca caliente
El calor abre la cutícula y el color se va por el desagüe. El último aclarado, mejor fresco.
3. Champú sin sulfatos
Los sulfatos limpian muy bien… también el color. Uno suave para cabello teñido marca la diferencia en un mes.
4. Protector antes de la plancha
El calor de la plancha y el secador degrada el pigmento, sobre todo en rubios y cobrizos.
Si eres rubia, un baño de matiz cada tres semanas devuelve el tono sin volver a teñir.
5. Ojo con el cloro y el sol
En verano, un poco de mascarilla antes de la piscina y un sombrero en la playa ahorran disgustos.